La libertad del perdón - Mensaje TXT




No hay otra enseñanza tan básica en el cristianismo como el concepto del perdón. Sin embargo, muchos cristianos que conocen que el perdón es importante, todavia nunca se dieron cuenta del poder disponible para ellos en sanidad y liberación, ni en las bendiciones perdidas debido a la raíz de amargura que los infecta, porque no hacen del concepto del perdón una realidad en sus vidas. La razón principal de esto, es la carencia de un modo viable de implementar perdón en sus vidas... A continuación considera estos pasos para alcanzar la liberación.


Existen básicamente tres elementos en todo problema emocional o mental: 

1. Culpa: Como resultado de nuestro pecado personal contra Dios y los otros. 
2. Hostilidad: El resultado de los pecados de los demás contra nosotros. 
3 Ansiedad y/o depresión: Como resultado  de los dos anteriores. 

► Dios ha provisto los medios para tratar con  la culpa y la hostilidad  a través de la muerte de Jesús en la cruz. Originalmente no fuimos creados con la capacidad para poder tratar con el pecado. La misma fuente que nos provee de nuestro perdón, también nos provee de poder para perdonar.  En cristo somos restaurados de nuestra perdida de dominio y autoridad.
 

►¿Qué nos dice la biblia acerca del perdón? 
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo, para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad".1°. De Juan 1:9 "Antes sed benignos unos con otros, 'Misericordiosos, perdonándonos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo". Efesios 4:32 "Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó a vosotros en Cristo". Colosenses 3:13 "No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. Dad y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida que medís, os volverán a medir". Lucas 6: 37-38 "Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? -Jesús le dijo: - No te digo hasta siete, sino aún hasta setenta veces siete". Mateo 18: 21-35 Por lo cual el Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A este como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado le suplicaba, diciendo: señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. Pero saliendo aquel siervo halló a uno de sus  consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, yo te lo pagaré todo. Más él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. Entonces llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que debía. Así también mi Padre Celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas". 

►No pidas a Dios humildad, la biblia dice que te humilles tú. esto se requiere para poder recibir la gracia de Dios.

1. Confesar nuestro pecado (Debemos estar de acuerdo con Dios de que somos pecadores) 
2. Debemos admitir que no hemos perdonado para ser libres con efectividad de la hostilidad. 
3. "Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad". (Santiago 3:14) 

El perdón es un acto de la voluntad:                
Muchos confunden el acto de perdonar con la emoción y creen en la mentira de que no pueden perdonar. 

► El cambio de emoción sigue al acto de perdonar.  
También necesitamos perdonar lo que nosotros juzgamos como resentimientos inválidos de nuestra parte. Justificar lo que hemos percibido como un acto doloroso por parte de otra persona es bordear el tema. Ya sea que el pecado en nuestra contra fue deliberado o no, o incluso si solo fue percibido como algo incorrecto en contra nuestra, este debe ser perdonado. La falta de perdón es nuestro problema y debemos tratar con él, sin importar hacia quién o por qué lo tenernos. La falta de perdón de si mismo debe ser visto bajo esta luz: "Hermanos yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: Olvidando ciertamente lo que queda atrás; y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús". Filipenses 3: 13-14 "Y uno de ellos, intérprete de la Ley, preguntó por tentarle, diciendo: Maestro, ¿Cuál es el gran mandamiento de la Ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo". Mateo 22: 35-39. 

► El perdón es un asunto entre Dios y nosotros. 

No necesariamente debemos ir hacia la persona a quien perdonamos para decírselo. El perdón es un asunto del corazón. El perdón es un proceso continuo; un estilo de vida. A través de ejercitarnos en el perdón ensanchamos nuestro corazón en amar a los demás. En 2'. De Samuel 1: Encontramos la respuesta del David sobre la noticia de la muerte del rey Saúl. Este había perseguido implacablemente a David, buscando matarle. La mayoría de los seres humanos hubieran experimentado por lo menos alivio, o alegría, ante la caída de su enemigo, pero David, al contrario, estaba hondamente afligido por la muerte de Saúl. David lloró por él, e incluso le cantó alabanzas. David tenía un corazón perdonador. 

► Perdonar involucra el someter nuestros ásperos y destructivos sentimientos hacia la persona, tales como: enojo, resentimiento, amargura, odio, malicia, aversión, disgusto etc., aunque pensemos que es nuestro derecho sentirnos dolidos y ofendidos, si no renunciamos a estos sentimientos negativos se multiplicarán y por lo cual debemos renunciar a ellos como un acto de nuestra voluntad, pues de lo contrario seremos los mas afectados, pues nuestro organismo muchas veces reaccionará de alguna forma, ya sea con dolores o enfermedades serias como ulceras, o tumores, presión alta etc... No quiero generalizar, pero en muchos casos de enfermedades la raíz es una falta de perdón, la falta de perdón nos mantiene atados y no podemos recibir las bendiciones de Dios. Perdonar también involucra renunciar a nuestro deseo de venganza, desearíamos ver a la persona herida, ridiculizada, o hacerla pagar por lo que nos hizo. Por naturaleza tendemos a defendernos y protegernos, en lo físico y en el alma. Perdonar involucra perdonar la ofensa, soltándola de nuestras mentes para ya no recordarlas más. "...Porque Yo perdonaré sus iniquidades y de sus pecados no me acordaré más". (Jer. 31:34) 

►Dios puede sanarnos de tal forma que ya no recordemos, o ya no nos duela más. Perdonar involucra amar, orar por ellos, y hacer bien a la persona. "Pero yo os digo, amen a sus enemigos, bendigan a los que los maldicen, hagan bien a los que los odian, oren por aquellos que les han hecho daño". (Mat. 5:44) Rechacemos en nuestro corazón los sentimientos negativos de malicia, rechazo, abandono, venganza, chisme, orgullo, terquedad, rebelión, auto-justicia, etc... pues si no tratamos con eso se convertirán en enormes raíces de amargura, que finalmente destruirán el fruto bueno en nuestra vida. Comencemos perdonando y pidiendo perdón por abrigar todo eso en nuestro corazón, y el Señor nos llenará de su paz y obtendremos su perdón. Si escudriñamos nuestro corazón con honestidad. El es fiel para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad.